|
Para responder esta pregunta les voy a contar una historia con dos finales distintos:
José era un joven muy alegre y divertido. Le gustaba mucho estudiar y era muy responsable y sociable. Cuando José terminó el colegio, decidió estudiar Ingeniería de Sistemas ya que estaba convencido de que era esto a lo que quería dedicarse siempre, sin embargo, sus padres le comunicaron que no podían apoyarlo en su carrera por falta de dinero.
José se frustró mucho por esto, se sintió muy inseguro, triste, incluso decidió alejarse de sus amigos y no hablarles por el temor de ser rechazado y sentirse inferior a ellos que ya empezaban a estudiar sus carreras.
Esta fue una época muy difícil y mil cosas le venían a la cabeza pero con el tiempo y la ayuda de personas amigas que lo ayudaron a que confíe en que no hay obstáculo que no pueda superarse si uno tiene una actitud positiva ante los retos que se nos presentan, José pudo reestablecerse y recuperar la confianza en sí mismo y decidió trabajar con mucha fuerza para salir adelante de modo que finalmente, pudo estudiar la carrera que tanto anheló.
En este caso, José nos demuestra que siempre se nos van a presentar obstáculos pero que si confiamos en nosotros mismos, nos valoramos, es decir, mantenemos nuestra autoestima alta y ponemos esfuerzo a lo que hagamos, podemos conseguir cualquier cosa.
Ahora, pensemos un poco ¿cómo hubiese actuado una persona con baja autoestima?
Lo más probable es que esa persona se hubiese quedado en la etapa de depresión en la que primero cayó José, no la hubiese superado aunque sus amigos/as hayan tratado de ayudarlo, sería alguien que no se valora así mismo y entre otras cosas:
- Hubiese vivido aburrido, resentido o asustado.
- Desconocería o negaría sus talentos.
- Descuidaría su imagen o se obsesionaría con ella. |

- Se negaría a aprender nuevas cosas o no pondría interés en aprenderlas.
- Habitualmente estaría triste, con miedo, con rabia o sentimiento de culpa.
- Sería incapaz de manejar los momentos en que se encuentre solo.
- Tendría, en general, una actitud negativa de sí mismo y de los demás.
¿Qué actitud tomarías tú?, ¿alguna vez te ha pasado algo parecido?
Somos concientes que finalmente las decisiones las tomamos nosotros mismos y es una cuestión de decidir si queremos sentirnos bien o sentirnos mal y para esto, siempre pensemos en que nuestras acciones también involucran a las personas que nos rodean y que también podemos hacerles bien o mal con nuestras actitudes. Recuerda: para querer a los demás, hay que empezar por querernos a nosotros mismos.
Por: Junior Moreno Sanes
16 años |