HISTORIA DE VIDA

Sobre cómo cambió mi vida al convertirme en un Jota

Yo hace un tiempo atrás era un muchachito muy molestoso tanto en el cole como en mi barrio, claro, tenía una mala educación y a la vez tenía miedo de expresar mis opiniones libremente. Pensaba muy mal sobre las mujeres, cosas como que ellas eran solamente un juguete, o un vacilón de momento y muchas cosas más. Me dejaba llevar por mis amigos y por cómo pensaba la gente, tenía relaciones sexuales sin protección, tenía fobia a los homosexuales y en realidad… había sido educado en esta sociedad machista para ser un total y perfecto machista.

Hace 11 meses atrás, yo, the dog, fui invitado al lanzamiento del portal Punto J. Al comienzo no sabía de qué se trataba y creí que era una página web más, aburrida como otras. Finalmente decidí ir, sólo pensando en ver de qué se trataba todo este alboroto. Al llegar, encontré a la gente que hacía esta página: muchos jóvenes y algunos adultos por ahí también. Algo muy raro para mi ocurrió ése día: todos me trataron con mucha amabilidad, me sonreían, se acercaban, me preguntaban cómo me sentía, me obsequiaron regalos y en serio que la pasé bien, fue una gran sorpresa para mi y lo mejor de todo es que lo disfruté muchísimo.

El tiempo pasó y de vez en cuando entraba a ver qué había de nuevo en este portal, qué información nueva habían colgado… hasta que un día, me enteré por medio de unos amigos que Punto J estaba buscando nuevos voluntarios y me pareció algo muy bacán porque era mi oportunidad para entrar a este grupo, claro, con la idea principal que quería tener una nueva anécdota en mi vida, ése era mi fin. Fui a la invitación del primer taller con los nuevos voluntarios y me di con la sorpresa de que habían muchos jóvenes interesados en el tema, el mini taller fue muy chévere porque hubo dinámicas, refrigerio gratis e información y conforme pasó el tiempo, no dejé de ir y cada vez más me daba cuenta de las ideas equivocadas que tenía en mi cabeza y que este grupo era más que para pasar el rato, poco a poco prestaba más atención cuando hablaban los demás y juntos sacábamos conclusiones que nos ayudan a crecer como personas. Uno de mis más grandes aprendizajes fue darme cuenta de la mala información que tenía sobre los jóvenes que viven con el VIH-sida, antes de esto les tenía miedo y ni pensaba en ser amigo de uno de ellos ¡cuán equivocado estaba! y también llegué a comprender que el hecho de tener una orientación sexual distinta, no te hace mejor o peor persona.

Poco a poco me fui familiarizando al grupo y sentí que podía tener muchos amigos en quien confiar y que ellos también confiarían en mi. Por eso, después de algunos meses me dieron una pequeña sección en la página: “El chat”. Al inicio pensé que era muy fácil y que sobre todo se trataba de un espacio para invitar a más gente a que conozca el portal, sin embargo, pasaban los días y me fui dando cuenta que mi trabajo es algo más importante: empecé a hablar de cosas más importantes con los chicos y chicas que entraban, ellos me contaban sus problemas y yo trataba de ayudarlos, ya no con las ideas que tenía antes, sino con las cosas que había aprendido en Punto J, me sentía más seguro y también un poco importante porque en serio que ellos confiaban en mí. Ahora que estoy un determinado tiempo en este proyecto, me he dado cuenta que Punto J me ha ayudado a socializarme con los demás y poder expresarme libremente mi manera de pensar pero siempre respetando las ideas y sentimientos de los otros.

Ahora siento que soy un poco mejor persona. Me cuido cuando tengo relaciones sexuales, respeto a las chicas como se debe y comprendo que cada uno es libre de tener la orientación sexual que prefiera. De corazón les digo que Punto J me logró cambiar muchos aspectos negativos en mi vida, pero lo más importante es que Punto J es una familia que me hizo ver las cosas de otra manera. Así que hoy quiero agradecer esto con esta pequeña parte de mi vida y que se mi regalo de cumpleaños:

¡FELIZ PRIMER AÑO PUNTO J!

 
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